NUESTRA HISTORIA

Mérida, la excelencia de una alimentación saludable

Mérida es sinónimo de excelencia. Es la combinación justa de una alimentación saludable y los mejores ingredientes de la pastelería clásica.

Mérida es el resultado de la fusión entre el cuidado personal y el gusto por lo dulce. Sus dátiles están elaborados de manera artesanal: cada uno es creado, rellenado, bañado y decorado con materia prima de excelente calidad.

Mérida tiene una variedad de 7 sabores diferentes. Para su mejor disfrute, recomendamos cortarlos por la mitad, compartirlos y probarlos todos.

Mérida tiene un estilo y excelencia propios que se trasladan también a su caja de presentación, desde la cual sus dátiles pueden ser servidos en cualquier mesa.

Cada detalle que conforma Mérida fue cuidadosamente soñado y hecho realidad.

Conocenos un poco más

FUNDADORA

¡Bienvenidos a mi universo pastelero!

Mi nombre es Mery Maciel, soy la fundadora de Mérida. Nací en Santa Fe y vivo en Buenos Aires desde el 2011. Aunque estudié Psicología y ejercí como tal durante muchos años, mi pasión por la cocina me acompaña en mis genes y mis raíces. Históricamente cocinar para mi familia fue sinónimo de felicidad: mi abuela nos hizo conocer el “Padé”, el postre más rico del mundo (una combinación de vainillas una crema a base de leche condensada, crema chantilly y cacao); mi papá hacía los mejores asados que he comido (todavía tengo intacto el recuerdo de esos sabores de cada domingo almorzando en familia); todo en la cocina de mi mamá es exquisito, desde lo más simple hasta lo más complejo; mi hermana es una gran chef y pastelera, se destaca en cada receta que crea y hace maravillas para sus fieles clientes; mi hermano tiene recetas en los fuegos que alegra el paladar de todos; y mi tía logra unas combinaciones de sabores únicos en sus recetas y las presenta cuidando cada detalle en la mesa. Y no puedo dejar de mencionar los bombones que hacia mi tía abuela para cada evento familiar…un bocadito único. No sé si algún día sabremos la receta ni sus secretos, pero los recordaremos por siempre.

En mi caso, siempre me incliné por la pastelería. Cuando estudiaba Psicología en Santa Fe tuve mi primer emprendimiento: preparaba desayunos artesanales. Amaba cocinar todo caserito, estaba atenta a cada detalle, incluía medialunas calentitas y hasta el diario de la mañana y flores. También por ese entonces con mi hermana preparábamos budines para las fiestas. Ese aroma a naranja no lo voy a olvidar jamás.

Después de la pandemia di el gran salto que había deseado durante mucho tiempo: estudiar formalmente pastelería. Un tiempo después llegó mi encuentro con los dátiles. No era una costumbre de mi familia consumirlos, no eran parte de nuestra alimentación, pero un día los probé cubiertos de chocolate y me fascinaron. Empecé entonces a degustar todos los que existían. Se me fueron ocurriendo recetas, iba probando combinaciones y cada vez descubría más cosas que se podían hacer con dátiles. Enseguida me vino a la mente fundar un emprendimiento que permitiera compartir con los demás este producto tan noble, nutritivo y sabroso. Así fue naciendo “Mérida”. El nombre se debe a la contracción de las palabras “Mery” y “da”, de “dátiles” pero también de “dar” en su sentido más amplio. ¿Acaso no es cocinar también un acto de amor?

Durante los meses en los que fui soñando e imaginando el proyecto tuve el placer de conocer a la cocinera que siempre admiré: Juliana López May. Ella me acompañó y asesoró durante todo el camino de prueba de sabores y durante la creación del producto en su totalidad. Le estoy eternamente agradecida por su enorme generosidad.
También quiero agradecer a Estudio Gaucha por haber logrado que la imagen de Mérida fuera perfecta, tal como la imaginamos.
A nuestra fotógrafa, Mery Elgassy, que hizo maravillas con su mirada.
A Casa Bergman por haber creado nuestras impecables cajitas y bolsas.
A mi escritora preferida, Inés Agosta, por haberme ayudado con la edición de los textos.
A mi familia y amigos por el apoyo incondicional desde un primer momento.
Y a mis varones, porque gracias a ellos tres todo esto es posible.

Conocé todos nuestros productos